No todos los radiadores se comportan igual en cualquier instalación. Antes de elegir conviene saber qué sistema de calefacción vas a utilizar, a qué temperatura trabajará el agua y qué potencia necesita cada estancia. También hay que distinguir entre un radiador para calefactar una habitación y un toallero pensado principalmente para el baño. Esta guía te ayuda a identificar qué tipo de emisor puede encajar mejor en cada caso.
Ambos utilizan agua caliente procedente del sistema de calefacción, pero su comportamiento cambia mucho según la temperatura a la que trabaje la instalación.
Los radiadores de aluminio convencionales son una solución muy extendida en instalaciones con calderas de gas o gasóleo. Se fabrican normalmente por elementos, lo que permite adaptar fácilmente su potencia a cada habitación.
También pueden trabajar con agua a temperaturas más bajas, pero hay que tener en cuenta algo fundamental: cuanto menor sea la temperatura del agua, menor será la potencia que entrega cada elemento. Por eso un radiador que cubría perfectamente las necesidades de una habitación con una caldera trabajando a temperaturas elevadas puede quedarse corto si la instalación pasa a funcionar a 45 o 50 °C.
Los radiadores de baja temperatura están diseñados para proporcionar una potencia útil trabajando con temperaturas de impulsión inferiores. Esto los hace especialmente interesantes en instalaciones con aerotermia, donde trabajar con agua a menor temperatura permite normalmente mejorar el rendimiento de la bomba de calor.
Si vas a sustituir una caldera por aerotermia no siempre es imprescindible cambiar todos los radiadores. Primero conviene comprobar qué potencia entregan los radiadores existentes a la nueva temperatura de trabajo. En algunas viviendas puede ser suficiente aumentar el número de elementos; en otras será preferible utilizar radiadores de baja temperatura o fancoils.
Puedes ampliar este punto en nuestra guía para elegir aerotermia.
Ver radiadores de Baja Temperatura →
Los radiadores de aluminio se venden por elementos. Cada elemento aporta una determinada potencia y el radiador completo se forma instalando el número de elementos necesario para cubrir la demanda térmica de la estancia.
Un mismo modelo suele estar disponible en diferentes alturas y profundidades. Normalmente, un elemento de mayor tamaño proporciona más potencia, aunque siempre deben consultarse los datos técnicos del fabricante.
Hay además un dato especialmente importante: la potencia de un radiador depende de la diferencia de temperatura entre el agua que circula por él y la temperatura ambiente. Por eso los fabricantes indican normalmente la potencia de sus radiadores para unas condiciones determinadas, expresadas mediante valores como ΔT50 o ΔT30.
Esto significa que no debemos utilizar directamente la potencia indicada a alta temperatura para dimensionar una instalación de aerotermia que vaya a trabajar, por ejemplo, con agua a 45 o 50 °C.
El número correcto depende primero de la carga térmica de la habitación: es decir, de cuánto calor necesita para mantener la temperatura interior deseada en las condiciones más desfavorables.
Los metros cuadrados sirven como primera orientación, pero también influyen el aislamiento, la orientación, la zona climática, la superficie de ventanas, la altura del techo y si la estancia está situada bajo cubierta o sobre un espacio no calefactado.
Una vez conocida la potencia necesaria se divide entre la potencia real que entrega cada elemento a la temperatura de trabajo prevista.
Por eso dos viviendas con habitaciones del mismo tamaño pueden necesitar un número diferente de elementos.
Sí, en determinadas instalaciones. No es el material del radiador lo que determina por sí solo si puede utilizarse con aerotermia, sino la potencia que sea capaz de entregar trabajando a la temperatura de agua prevista.
Al reducir la temperatura de impulsión, un radiador convencional pierde capacidad de emisión. Para compensarlo puede ser necesario instalar más elementos, utilizar radiadores de mayor tamaño o recurrir a emisores específicamente diseñados para baja temperatura.
Antes de sustituir los radiadores existentes conviene calcular qué potencia necesita cada estancia y comparar ese valor con la potencia real de los radiadores a la nueva temperatura de funcionamiento.
Una caldera de condensación puede trabajar con radiadores de aluminio convencionales. No es necesario instalar obligatoriamente radiadores especiales de baja temperatura.
Sin embargo, cuanto menor sea la temperatura de retorno del agua hacia la caldera, mejores condiciones tendrá para aprovechar la condensación y mejorar su eficiencia. Por eso una instalación correctamente dimensionada que pueda trabajar con temperaturas de agua moderadas resulta especialmente interesante.
Para el baño, además del radiador tradicional, existe el radiador toallero. La primera decisión es elegir entre un modelo de agua o uno eléctrico.
Un toallero de agua se conecta al circuito de calefacción de la vivienda y funciona cuando ese sistema está suministrando agua caliente. Es una solución habitual cuando el baño ya forma parte de una instalación de calefacción por radiadores.
Un toallero eléctrico funciona de forma independiente mediante electricidad y no necesita conectarse al circuito hidráulico de calefacción. Puede resultar útil en baños donde no existe instalación de agua para radiadores o cuando interesa utilizarlo independientemente de la calefacción central.
Dependiendo del modelo, su conexión eléctrica puede realizarse mediante enchufe o mediante una conexión eléctrica fija, por lo que conviene comprobar siempre las instrucciones del fabricante.
Los radiadores de baja temperatura están concebidos para conseguir una buena transmisión de calor utilizando agua a temperaturas inferiores a las habituales en instalaciones tradicionales.
Para conseguirlo pueden utilizar una mayor superficie de intercambio, intercambiadores especialmente diseñados o sistemas de convección asistida mediante pequeños ventiladores.
Son especialmente interesantes con bombas de calor porque permiten mantener temperaturas de impulsión más reducidas, una condición generalmente favorable para el rendimiento de la aerotermia.
Un fancoil o ventiloconvector utiliza un intercambiador de agua y un ventilador para mover aire a través de él. Esto le permite entregar una potencia elevada incluso trabajando con temperaturas de agua relativamente bajas.
Por ese motivo es una solución muy utilizada con aerotermia. Además, determinados fancoils pueden trabajar tanto en calefacción como en refrigeración.
Cuando se utilizan para producir frío hay que tener en cuenta que puede aparecer condensación, por lo que el equipo y la instalación deben estar preparados para evacuar correctamente esos condensados.
Los radiadores de diseño permiten integrar la calefacción como un elemento decorativo de la estancia. Su funcionamiento hidráulico depende del modelo, por lo que también hay que comprobar su potencia a la temperatura real de trabajo de la instalación.
Los emisores eléctricos, en cambio, funcionan independientemente mediante electricidad y no necesitan un circuito de agua. Pueden ser una solución para habitaciones sin instalación hidráulica o para necesidades puntuales de calefacción.
Disponemos de distintas soluciones bajo pedido según las necesidades del proyecto. Consúltanos disponibilidad y modelos.
Ver radiadores de Diseño → · Ver Emisores Eléctricos →
Antes de elegir conviene comprobar:
| Tu situación | Qué conviene valorar |
|---|---|
| Caldera de gas o gasóleo con instalación convencional | Radiador de aluminio: solución habitual y fácilmente dimensionable por elementos. |
| Aerotermia con radiadores existentes | Comprobar primero la potencia que entregan los radiadores actuales a la nueva temperatura de trabajo. Puede ser necesario aumentar elementos o utilizar emisores de baja temperatura. |
| Nueva instalación de aerotermia con radiadores | Radiadores de baja temperatura o fancoils: permiten trabajar con temperaturas de agua reducidas. |
| Caldera de condensación | Los radiadores convencionales pueden utilizarse. Una instalación capaz de trabajar con temperaturas de retorno más bajas favorece el aprovechamiento de la condensación. |
| Baño conectado a la calefacción | Toallero de agua: funciona integrado en el circuito de calefacción. |
| Baño sin circuito de calefacción o uso independiente | Toallero eléctrico: funciona independientemente del sistema hidráulico. |
| Aerotermia con calefacción y refrigeración | Fancoils: determinados modelos permiten trabajar tanto en calor como en frío. |
¿No tienes claro qué radiador necesitas?
Cuéntanos tu caso. Si nos indicas el sistema de calefacción, la superficie y características de la estancia, los radiadores que tienes actualmente y, si la conoces, la temperatura de trabajo de la instalación, podremos ayudarte a valorar qué tipo de emisor y qué potencia conviene estudiar.
Escríbenos por WhatsApp al +34 659 941 163 o visítanos en Joaquín Costa, 1, San Lorenzo de El Escorial.
Guía elaborada por el equipo de Gilpérez a partir de nuestra experiencia como distribuidora de climatización, fontanería, riego y piscina en San Lorenzo de El Escorial. Conoce Gilpérez →