Antes de comparar marcas de caldera de gas conviene resolver unas preguntas más importantes: si necesitas solo calefacción o también agua caliente sanitaria, qué demanda tiene la vivienda, cuánto ACS necesitas y cómo puede realizarse la evacuación de humos y condensados. Estos factores ayudan a determinar qué caldera encaja realmente en tu instalación.
En instalaciones domésticas nuevas y en la mayoría de las sustituciones, la solución habitual es una caldera estanca de condensación.
Una caldera estanca realiza la combustión sin utilizar el aire del local donde está instalada: toma el aire necesario del exterior y evacua al exterior los productos de la combustión mediante un sistema de conductos adecuado al equipo.
Además, una caldera de condensación aprovecha parte de la energía contenida en el vapor de agua de los gases de combustión. Al enfriar esos gases se produce condensación y se recupera calor que en una caldera convencional se perdería por la chimenea.
Por eso, al sustituir una caldera antigua, normalmente no se trata de decidir entre una atmosférica, una estanca convencional o una de condensación como si fueran alternativas equivalentes: la caldera de condensación es actualmente la referencia para instalaciones domésticas de gas.
Las calderas de condensación pueden aprovechar mejor la energía del combustible porque recuperan parte del calor contenido en los gases de combustión.
Para obtener el máximo beneficio conviene que la instalación pueda trabajar con temperaturas de retorno relativamente bajas, ya que esto favorece la condensación.
Esto no significa que sea imprescindible tener suelo radiante o radiadores especiales. Una caldera de condensación puede trabajar con radiadores convencionales, pero una regulación adecuada que reduzca la temperatura del agua cuando la vivienda necesita menos potencia puede mejorar el aprovechamiento de la condensación.
En muchos casos sí, pero antes de elegir el modelo hay que comprobar la instalación existente.
Una caldera de condensación necesita:
La forma concreta de evacuar los gases depende de las características del edificio, de la instalación existente y de la normativa aplicable, por lo que debe comprobarse antes de realizar la sustitución.
Una caldera de solo calefacción suministra agua caliente al circuito de radiadores, suelo radiante u otros emisores, pero no produce por sí sola agua caliente sanitaria para duchas y grifos.
Una caldera mixta cubre calefacción y ACS con el mismo equipo. En muchas viviendas el agua caliente se produce de forma instantánea, aunque existen también sistemas y configuraciones con acumulación.
La elección depende de las necesidades de la vivienda. Para un piso o una vivienda con una demanda normal de ACS, una caldera mixta instantánea suele ser una solución sencilla. Si existe una demanda elevada o varios baños que pueden utilizarse simultáneamente, puede ser interesante estudiar una solución con mayor capacidad de producción o acumulación de agua caliente.
La potencia necesaria para calefactar una vivienda depende de su carga térmica, no únicamente de los metros cuadrados.
Influyen especialmente:
Por eso no recomendamos seleccionar una caldera únicamente con una regla genérica de vatios por metro cuadrado.
Sí, y este punto es muy importante. En muchas viviendas la potencia necesaria para calefacción es considerablemente inferior a la potencia máxima de la caldera.
Una de las razones por las que las calderas mixtas domésticas suelen ofrecer potencias relativamente elevadas es la necesidad de producir agua caliente sanitaria instantánea con un determinado caudal.
Por tanto, al comparar una caldera de 24, 28, 30 o más kW no debemos interpretar automáticamente que una vivienda necesita toda esa potencia para calefacción.
Conviene comprobar por separado:
Si eliges una caldera mixta, el confort en duchas y grifos depende en gran medida de su capacidad para producir ACS.
No necesita lo mismo una vivienda con un baño utilizado por una o dos personas que una casa con varios baños donde pueden funcionar dos duchas simultáneamente.
Por eso, además de los kW, conviene comprobar el caudal de ACS declarado por el fabricante y las condiciones en las que se ha medido.
Si necesitas alimentar varios puntos simultáneamente con un nivel elevado de confort, puede ser preferible estudiar una solución con acumulación en lugar de limitarse a aumentar la potencia de una caldera instantánea.
Al comparar modelos no conviene mirar únicamente la potencia máxima. También es importante comprobar hasta qué potencia mínima puede modular la caldera.
Durante buena parte del invierno la vivienda no necesita la potencia máxima de calefacción. Una caldera capaz de reducir suficientemente su potencia puede adaptarse mejor a demandas pequeñas y evitar arranques y paradas innecesarios.
Por eso dos calderas con una potencia máxima similar pueden comportarse de forma diferente en una instalación con poca demanda térmica.
Una buena regulación puede ser tan importante como elegir correctamente la caldera.
Según el modelo pueden utilizarse termostatos modulantes, regulación en función de la temperatura exterior, programación horaria y control por zonas.
Cuando la regulación permite adaptar la temperatura de impulsión a las necesidades reales de la vivienda, la instalación puede trabajar durante más tiempo con temperaturas de retorno reducidas y aprovechar mejor la condensación. El IDAE destaca precisamente esta ventaja de la regulación de temperatura en instalaciones con calderas de condensación.
Trabajamos diferentes fabricantes de calderas de gas. Una vez determinadas las necesidades técnicas, conviene comparar aspectos como:
Por eso no recomendamos elegir únicamente por marca o por potencia nominal: primero conviene encontrar las calderas que encajan técnicamente en la instalación y después comparar entre ellas.
Si vas a cambiar una caldera antigua, puede ayudarnos disponer de:
Con estos datos resulta mucho más sencillo comprobar qué modelos pueden ser adecuados para realizar la sustitución.
| Pregunta | Por qué importa |
|---|---|
| ¿Necesito calefacción y ACS? | Determina si necesitas una caldera mixta o una solución de solo calefacción combinada con otro sistema de ACS. |
| ¿Qué potencia necesita la vivienda? | Debe determinarse a partir de la demanda térmica real, no únicamente de los metros cuadrados. |
| ¿Cuánta agua caliente necesito? | Condiciona la potencia y capacidad de producción de ACS, especialmente cuando pueden utilizarse varios puntos a la vez. |
| ¿Cuál es la potencia mínima? | Una buena modulación ayuda a adaptar el funcionamiento a demandas pequeñas de calefacción. |
| ¿Cómo se evacuarán los gases? | La instalación debe disponer de un sistema de evacuación compatible y reglamentario. |
| ¿Existe desagüe próximo? | Una caldera de condensación necesita evacuar los condensados producidos durante el funcionamiento. |
| ¿Qué regulación admite? | Una regulación adecuada puede mejorar confort, modulación y aprovechamiento de la condensación. |
¿No tienes claro qué caldera de gas necesitas?
Cuéntanos tu caso. Si nos indicas la superficie y características de la vivienda, número de baños, tipo de calefacción y modelo de la caldera actual, podremos ayudarte a acotar qué equipos conviene estudiar.
Si se trata de una sustitución, envíanos también una foto de la caldera actual, de su placa de características y de la salida de humos.
Escríbenos por WhatsApp al +34 659 941 163 o visítanos en Joaquín Costa, 1, San Lorenzo de El Escorial.
Guía elaborada por el equipo de Gilpérez a partir de nuestra experiencia como distribuidora de climatización, fontanería, riego y piscina en San Lorenzo de El Escorial. Conoce Gilpérez →