Una bomba de calor para agua caliente sanitaria —también llamada termo aerotérmico— no funciona como un termo eléctrico convencional. Antes de elegirla conviene saber cómo produce el agua caliente, qué condiciones necesita en el lugar de instalación, qué capacidad y perfil de consumo te convienen y si realmente compensa frente a un termo eléctrico. Esta guía te ayuda a resolver esas dudas.
A diferencia de un termo eléctrico convencional, que calienta el agua principalmente mediante una resistencia, una bomba de calor para ACS utiliza un circuito frigorífico para captar energía del aire y transferirla al agua del depósito.
Para realizar este proceso necesita electricidad para alimentar el compresor, el ventilador y los sistemas de control, pero puede aportar al agua más energía térmica que la electricidad consumida por el equipo.
Por eso, en condiciones adecuadas de funcionamiento, puede consumir bastante menos electricidad que un termo de resistencias para producir una cantidad equivalente de agua caliente.
No. Aunque ambos utilizan una bomba de calor, cumplen funciones diferentes.
Un termo aerotérmico o bomba de calor para ACS está destinado principalmente a producir agua caliente sanitaria para duchas, lavabos y otros puntos de consumo.
Una instalación de aerotermia para climatización puede alimentar calefacción, refrigeración y, dependiendo del sistema, también ACS.
Si solo quieres reducir el consumo de agua caliente sanitaria sin modificar la calefacción de la vivienda, una bomba de calor específica para ACS puede ser una solución más sencilla.
Si también quieres sustituir el sistema de calefacción, puedes consultar nuestra guía para elegir aerotermia.
Este es uno de los puntos más importantes antes de elegir el modelo.
La bomba de calor necesita tomar aire y expulsarlo después de haber extraído parte de su energía. Dependiendo del equipo, puede hacerlo directamente en el propio local o mediante conductos conectados a otra zona o al exterior.
Si trabaja tomando y descargando aire en la misma estancia, el fabricante puede exigir un volumen mínimo del local para garantizar un funcionamiento adecuado.
Por eso no existe una cifra universal válida para todos los termos aerotérmicos: hay que comprobar las condiciones de instalación específicas de cada modelo.
Cuando el equipo toma aire de una estancia y lo devuelve a esa misma estancia, el aire de salida está más frío y normalmente más seco, porque la bomba de calor ha extraído parte de su energía y puede producir condensación de humedad.
Esto puede resultar interesante en determinados garajes, lavaderos o cuartos técnicos, pero también puede enfriar un espacio cerrado si el equipo funciona durante muchas horas.
Por ese motivo conviene estudiar dónde se toma y dónde se descarga el aire, especialmente en invierno.
Depende del modelo. Muchos equipos permiten instalar conductos de aspiración, impulsión o ambos.
La canalización puede resultar útil cuando el local es pequeño, cuando se quiere evitar enfriar la estancia o cuando interesa tomar aire de otra zona.
Pero los conductos no pueden dimensionarse libremente: hay que respetar el diámetro, longitud máxima, número de codos y pérdida de carga admitidos por el fabricante.
La capacidad y el rendimiento de una bomba de calor dependen de la temperatura del aire del que obtiene energía.
Cuando la temperatura del aire disminuye, el equipo puede necesitar más tiempo para calentar el agua y su eficiencia puede reducirse.
Cada modelo tiene además un rango de temperatura de funcionamiento. Algunos están diseñados para trabajar con temperaturas del aire próximas o inferiores a 0 °C, mientras que otros necesitan condiciones más templadas.
Por eso, si va a instalarse en un garaje, trastero o espacio no calefactado en una zona fría, conviene comprobar expresamente el rango admitido por el equipo.
Existen bombas de calor para ACS de instalación mural y modelos de suelo.
Los murales suelen tener capacidades más contenidas y pueden ser interesantes cuando hay poco espacio disponible en planta.
Los modelos de suelo son habituales en capacidades superiores y necesitan espacio suficiente tanto para el depósito como para las conexiones hidráulicas y de aire.
La elección depende del espacio, la capacidad necesaria y las características concretas del equipo.
La capacidad debe elegirse según el número de usuarios, sus hábitos de consumo y el rendimiento real del equipo.
No conviene utilizar únicamente una regla fija de litros por persona. Dos equipos con la misma capacidad nominal pueden proporcionar distinta cantidad de agua útil debido a diferencias en la temperatura de acumulación, recuperación y funcionamiento de la bomba de calor.
Al comparar modelos conviene fijarse en datos como:
Esto permite comparar mejor el servicio real que puede ofrecer cada equipo.
La etiqueta energética de los equipos de ACS incluye un perfil de carga o consumo que indica el tipo de demanda para la que se ha ensayado el producto.
De forma simplificada, perfiles superiores corresponden a una mayor capacidad para atender consumos de agua caliente.
Por eso, al comparar dos bombas de calor para ACS, puede ser más útil comprobar conjuntamente capacidad, perfil de consumo y volumen de agua útil que fijarse únicamente en los litros del depósito.
Una bomba de calor para ACS suele calentar el depósito más lentamente que una resistencia eléctrica de gran potencia, porque su objetivo principal es conseguir una mayor eficiencia con una potencia eléctrica reducida.
El tiempo depende de la capacidad del depósito, la temperatura del aire, la temperatura de entrada del agua y el modo de funcionamiento seleccionado.
Por eso, si en la vivienda se producen varias duchas consecutivas o grandes consumos puntuales, el tiempo de recuperación es un dato especialmente importante.
Muchos equipos incorporan una resistencia eléctrica auxiliar además de la bomba de calor.
Dependiendo del modelo y de la configuración, puede utilizarse para:
Cuando entra en funcionamiento la resistencia, el consumo eléctrico aumenta, por lo que conviene comprobar cómo gestiona este apoyo cada modelo.
Sí, aunque depende mucho del modelo.
A diferencia de un termo eléctrico convencional, una bomba de calor para ACS incorpora compresor y ventilador, por lo que genera ruido durante su funcionamiento.
Antes de elegir conviene consultar la potencia sonora declarada por el fabricante y tener en cuenta dónde va a instalarse.
En un garaje o cuarto técnico puede no representar ningún problema, pero conviene evitar ubicaciones próximas a dormitorios u otras zonas sensibles al ruido cuando el equipo pueda funcionar durante la noche.
Sí. Al enfriar el aire, la bomba de calor puede condensar parte de su humedad.
Por eso necesita un desagüe para evacuar los condensados generados durante el funcionamiento.
Este punto debe tenerse previsto antes de elegir la ubicación definitiva del equipo.
Un termo eléctrico tiene normalmente un coste de compra más bajo, ocupa menos espacio y su instalación suele ser más sencilla.
Una bomba de calor para ACS tiene una inversión inicial superior y necesita condiciones adecuadas para gestionar el aire y los condensados, pero puede reducir considerablemente el consumo eléctrico destinado a producir agua caliente.
La conveniencia económica depende del consumo de ACS, precio de la electricidad, coste inicial del equipo y condiciones reales de funcionamiento.
En una vivienda con consumo elevado de agua caliente, el ahorro potencial suele ser más relevante que en una vivienda con un consumo muy reducido.
Ver guía para elegir termo eléctrico →
Si quieres sustituir un termo convencional por una bomba de calor para ACS, no conviene comprobar únicamente si cabe en el mismo hueco.
Hay que valorar:
| Pregunta | Por qué importa |
|---|---|
| ¿Cuántas personas y cuánto ACS consumen? | Ayuda a determinar capacidad, perfil de consumo y recuperación necesarios. |
| ¿Dónde se va a instalar? | Hay que comprobar volumen disponible, temperatura ambiente, aire y condensados. |
| ¿Funcionará con aire del propio local? | El equipo puede enfriar y deshumidificar la estancia mientras funciona. |
| ¿Necesito conductos? | Deben respetarse las características y límites de canalización indicados por el fabricante. |
| ¿La instalación está en una zona fría? | Hay que comprobar el rango de temperatura de funcionamiento del modelo. |
| ¿Hay varias duchas consecutivas? | Conviene valorar el volumen de agua útil y el tiempo de recuperación, no solo los litros nominales. |
| ¿Puede molestar el ruido? | Comprobar la potencia sonora y evitar ubicaciones sensibles. |
| ¿Solo necesito ACS? | Una bomba de calor específica para ACS puede ser suficiente. |
| ¿También quiero calefacción o refrigeración? | Conviene estudiar un sistema completo de aerotermia para climatización. |
¿No tienes claro qué bomba de calor para ACS necesitas?
Cuéntanos tu caso. Si nos indicas cuántas personas utilizarán el agua caliente, qué sistema tienes actualmente, el espacio disponible y la temperatura aproximada del lugar donde se instalaría, podremos ayudarte a acotar qué equipos conviene estudiar.
Si vas a sustituir un termo existente, envíanos también una foto del equipo actual y del espacio disponible para la nueva instalación.
Escríbenos por WhatsApp al +34 659 941 163 o visítanos en Joaquín Costa, 1, San Lorenzo de El Escorial.
Guía elaborada por el equipo de Gilpérez a partir de nuestra experiencia como distribuidora de climatización, fontanería, riego y piscina en San Lorenzo de El Escorial. Conoce Gilpérez →