Guía para elegir tu acumulador de calor

Un acumulador de calor aprovecha la tarifa eléctrica nocturna (más barata) para calentar durante la noche un material interior con alta capacidad de retención, y va liberando ese calor a lo largo del día siguiente. Es una alternativa a los radiadores eléctricos convencionales cuando se dispone de una tarifa con discriminación horaria. Esta guía te ayuda a entender las diferencias reales entre modelos antes de elegir.

Acumuladores de calor para calefacción eléctrica
Acumuladores de calor

¿Qué es un acumulador de calor?

Por dentro, un acumulador de calor lleva un núcleo de ladrillos refractarios (o un material equivalente de alta inercia térmica) rodeado de resistencias eléctricas. Durante las horas de tarifa nocturna, esas resistencias calientan el núcleo hasta muy alta temperatura; durante el resto del día, el equipo libera ese calor almacenado al ambiente, sin necesitar (o necesitando muy poca) electricidad adicional a precio de tarifa punta.

Es un sistema distinto de un radiador eléctrico convencional, que consume en el momento en que da calor. El acumulador desplaza ese consumo a las horas más baratas.

Dinámico o estático: la primera decisión real

No todos los acumuladores liberan el calor de la misma forma:

Ninguno es "mejor" en general: un dinámico da más control sobre el momento del día en que quieres el calor; un estático da una temperatura más estable sin partes móviles ni ruido de ventilador.

Horas de carga: 8 o 14 horas

El periodo de carga nocturna de tu contrato eléctrico condiciona qué modelo te conviene. Algunos acumuladores están pensados para cargarse en 8 horas (tarifas con un periodo valle más corto), y otros permiten configurarse a 8 o 14 horas según el contrato. Comprueba el periodo de discriminación horaria de tu tarifa antes de elegir modelo.

Control: wifi o termostato

Los modelos con control wifi (añadiendo la centralita del fabricante) permiten programar y consultar el estado desde el móvil, y algunos incorporan Control Dinámico de Potencia: reparten automáticamente el consumo entre varios equipos de la vivienda para no superar la potencia contratada, algo útil si vas a instalar varios acumuladores a la vez.

Los modelos más sencillos, sin wifi de serie, funcionan con un termostato de ambiente externo (que hay que comprar aparte si no lo tienes ya) — uso más básico, pero también más económico.

¿Cuánta potencia necesito?

La potencia depende de los metros cuadrados a calefactar, el aislamiento de la vivienda, la altura del techo y la zona climática. No existe una regla de vatios por metro cuadrado válida para toda España sin matices — usa nuestro asesor de acumuladores de calor: responde unas preguntas sencillas y te damos una estimación orientativa, o filtra tú mismo por potencia, tipo y control.

¿No tienes claro qué acumulador encaja en tu vivienda?

Cuéntanos la superficie y altura de la estancia, el aislamiento, el periodo de tu tarifa nocturna (8 o 14 horas) y si quieres control wifi, y te ayudamos a valorar qué equipo conviene.

Escríbenos por WhatsApp al +34 659 941 163 o visítanos en Joaquín Costa, 1, San Lorenzo de El Escorial.

Guía elaborada por el equipo de Gilpérez a partir de nuestra experiencia como distribuidora de climatización, fontanería, riego y piscina en San Lorenzo de El Escorial. Conoce Gilpérez →

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